Por Rosangélica Acevedo-Delgado
Paz y gracia de nuestro Señor Jesucristo sean con ustedes y sus familias. El día comenzó… y para mí era uno de esos que prefería que no amaneciera, pues estaba sintiéndome mal físicamente. Al presentarme delante de Dios le pedí su dirección y puse en oración a mis hermanas y hermanos que no se sentían bien. Pidiendo que el Todopoderoso que tantos milagros hiciera, hace y seguirá haciendo tuviera misericordia de mí y me visitara. La primera salida fue un paseo en una barca en el Mar de Galilea. Al entrar a la barca habían hermanas cantando “Tú has venido a la orilla”, esto fue como una invitación de Jesús a caminar con Él y Él conmigo. Desde ese momento sabía que mi día sería uno especial a mi vida. Para sorpresa mía y de muchos, los tripulantes de la barca sacaron la bandera de Puerto Rico y empezamos a cantar “Que bonita bandera” y para seguir las sorpresas pusieron el Himno Nacional de nuestra Patria. Que momento de pertenencia y de emoción. El Obispo Rev. Juan Vera dio las gracias y con mucha emoción nos dirigió en una oración de gratitud. Que bonito era ver nuestra bandera izada en la barca mientras navegamos en el Mar de Galilea. El Rdo. Héctor Soto y su esposa Migdalia dirigieron el momento de meditación durante la navegación. Con un momento de silencio que hasta apagaron los motores de la barca. Fue un momento de encuentro con la naturaleza, Dios y yo. Proseguimos a ir a la orilla y ver un museo de una barca que se encontró y la consideran de los tiempos de Jesús. Con las lecturas correspondientes y de base que se leían en cada unos de los sitios que visitamos: el Monte de las Bienaventuranza, las ruinas de la casa de Pedro, la Antigua Sinagoga, el lugar donde se hizo el milagro de la multiplicación de los panes y peces; nos trasportábamos a tiempos bíblicos. Las reflexiones y aportaciones del Profesor Rev. Heriberto López nos invitaba a que esa lectura y esa experiencia se convirtieran en retos y compromiso con el ministerio de Jesús en nuestro tiempo y en nuestros lugares. Al Llegar a Yardenit, en el Río Jordán entre batolas blancas, himnos y una reflexión del Sr. Obispo muchos hermanos(as) recordaron su Bautismo y renovaron sus votos bautismales. A pesar de mi asombro al encontrar un sitio tan comercionalizado, Dios se manifestó de especial manera para cada uno. Experiencia única. Y de esto serán muchos los testimonios que oiremos en nuestras Iglesias. Más tarde nos esperaba un suculento almuerzo de pescado San Pedro que a la salida nos dimos cuenta que era Tilapia. De todas maneras estaba muy bueno… De toda estas actividades la más que me impresionó fue la barca y meditar sobre el llamado que Dios, Jesús hizo a mi vida. Tal como yo soy y lo que tengo Él siempre ve las posibilidades de servirle en amor y justicia. Me imaginé a Jesús invitándome hacer parte de su equipo. Y meditar si yo le diría que sí en las condiciones de esos tiempos. Aunque nuestro tiempo a veces son áridos y de dificultades, de muchas frustraciones como el de trabajar todo el día y no pescar y solo una palabra del Maestro bastaba para que todo cambiara. Así es en mi vida lo no usual, lo diferente, lo imposible Dios lo ha puesto a mis pies para que yo dependa de Él y sólo de Él. Renovar ese llamado y ver que siempre hay que hacer por el bienestar de los demás, es mi placer. Que así mismo podamos responder a Dios con alegría y gozo para Su gloria. Su hermana en Cristo, Rosangélica Acevedo-Delgado
La experiencia de ese mar y la barca me recuerda la tuna de ninos de la Iglesia de RPH. A traves de este articulo pude transportarme contigo a la barca y experimentar una paz especial. Gracias por compartirla con nosotras y nosotros. Me alegra saber que ademas de todos y todas estar cansadas, adoloridas y exhaustas, han vivido de multiples formas y maneras una experiencia de lo numinoso. Ya se acerca la hora de regresar a la patria y dejar la Tierra Santa fisicamente, pero quedarse con las experiencias y el crecimiento espiritual que en ella han experimentado. Dios las bengida a todas y todos en el regreso.
Carmen Ana
Comentario por Carmen Ana — 29 junio 2009 @ 10:38 PM
Querida amiga de nuestra alma. Hemos seguido tus pasos gracias a la Internet
Que experiencia y oportunidad tan extraordinaria la que estas viviendo. Se que tenias muchas expectativas con este viaje y se que el Senor las conoce y toma y tomara cuidado de cada una de ellas.
Te pido que te cuides para que puedas continuar disfrutando cada momento.
Por favor trata de recordar y atesorar todo lo que has vivido y aprendido, no solo para tu beneficio sino para que lo puedas compartir con nosotros.
Saluda a Pio y Carmen de nuestra parte Un abrazo apretado para ti y para tu amado hermano.
Nuestras oraciones y amor para todos.
Con amor,
Isaac y Alba
Comentario por Isaac y Alba — 1 julio 2009 @ 10:22 AM